Yo le agradezco a #PROSOLI ese respaldo que me permitió empoderarme para brindar a mis hijos y a mí, una vida de armonía y paz.
No guardo rencor, ni tristeza en mi corazón, pero he aprendido que el valor del respeto por uno mismo, trae consigo una promesa de progreso. Y esa promesa se ha cumplido en mi vida.
“Cuando te sientes apoyada, empiezas a ver luz donde hay sombras”
